Un misil del Army USA derribó vuelo 587 fruto negro histeria belicista de George W. Bush

CRIMEN IMPERIALISTA

El imperialismo y los ricos prohijan la violencia

 

Durante el fin del pasado año nos mantuvimos exigiendo que las autoridades dominicanas demandaran con dignidad y sano patriotismo el esclarecimiento del hecho luctuoso donde perdieron la vida cerca de 250 dominicanos al precipitarse a suelo el vuelo 587 de AA y que tal demanda debía encabezarla Rafael Hipólito Mejía, como Presidente del país, ante el gobierno norteamericano de George Bush.

Sin embargo, el gobierno de Rafael Hipólito Mejía ni este mismo en persona, se atrevieron a presentar formalmente la demanda de una esclarecedora investigación, por temor a que los amos monopolistas se incomodaran con él. Particularmente temor a George Bush.

Ahora, al cumplirse un año del acontecimiento, Rafael Hipólito Mejía no pudo seguir escabullendo la cabeza y en forma que dejó mucho que decir, balbuceó que era necesario que se concluyeran las investigaciones y se dieran las informaciones correspondientes.

Nuestra sospecha, que ha estado avalada por muchos círculos bien informados, es que el vuelo 587 fue abatido por disparos de misiles, en medio de la histeria y la agresividad fascista imperante en los círculos de Poder dentro del gobierno norteamericano, cuyo cabecilla, George Bush, ha implementado el fascismo en lugar de la democracia en la sociedad norteamericana.

Hay un silencio demasiado revelador y elocuente de parte de las eficientísimas autoridades estadounidenses.

Durante el genocidio que aun perdura contra Afganistán, se ha podido comprobar cómo miles y miles de inocentes han sido asesinados sólo por error de cálculo o por acciones desaprensivas de los imperialistas ante la histeria nazi-fascista que ha impuesto George Bush.

Los dominicanos debemos exigir que se haga una veraz y justa investigación, y que la misma se dé a conocer lo más pronto posible. Lo del desprendimiento de un motor por un ventarrón no tiene lógica y no resiste el más leve razonamiento.

Los que allí murieron, que eran primordialmente dominicanos, igual que los que no eran de nuestra nacionalidad, eran seres humanos y no puercos ni vacas destinados al matadero.

¡Justicia es lo que exigimos!

 

Volver a la Página Principal