Con brabuconadas y aguajes Rafael Hipólito Mejía no va a contener el alza de la prima del dólar

 

Que no se engañe nadie con los aguajes y bravuconadas del incumbente # 1 de este desastre que es el llamado Poder Ejecutivo, esto es, nos referimos a lo que está diciendo Rafael Hipólito Mejía que va a actuar contra la prima del dólar para hacerla bajar y que ya alcanzó el 25 x 1 hasta el jueves 5 y el viernes 6 de diciembre, y que al entrar el fin de semana correspondiente rebotara, devolviéndose durante sábado y domingo para bajar 8 puntos y colocarse a 24.2 x 1.

Pero esa baja siempre ocurre los fines de semana, sobre todo con la llegada de las remesas del exterior y la visita, ahora en navidad, de algunos dominicanos que viven en el exterior.

Se trata de que Rafael Hipólito Mejía y su equipo es huérfano de capacidad y voluntad para hacer marchar el país por senderos correctos, además de que, siendo un recalcitrante reaccionario, se place sentir que el pueblo de abajo está comiéndose un cable, en tanto él, Rafael Hipólito Mejía y los suyos, nadan en la opulencia que reporta el mal manejo deliberado de la cosa pública en aras de negocios con monopolios y círculos expoliadores.

Con el alza del dólar al 25 x 1, en realidad se está asincerando la economía, puesto que un país no puede vivir sin producir y estar, a la vez, todo el tiempo, cogiendo prestado aquí y allá, metiendo mano por arriba y por abajo, como ha estado haciendo el gobierno de Rafael Hipólito Mejía y el PRD.

Hay quienes, movidos por un espíritu socialreformista, por un lado, y con cierta sensatez y sentido común, por otro lado, afirman que con el alza de la tasa o prima del dólar, que de hecho conlleva a una devaluación del peso, que es la moneda dominicana, la gran mayoría del país, sobre todo el pueblo de abajo, resulta perjudicado en sus niveles de vida y bienestar, los cuales decaen muy sensiblemente una vez que con ello -con el alza del dólar- se vuelve más cara la vida, suben los precios y, de hecho, la gente puede comprar menos comida, medicina y hasta beber menos, ya que la cantidad de pesos y su poder adquisitivo en manos de la gente no sube.

En esa apreciación de la inconveniencia y problemas que acarrea el alza del dólar hay el temor -de acuerdo con el socialreformismo- a que la gente se desespere y se lance por los caminos de la lucha y de los reclamos.

Pero es indudable que la gente sufre más miseria, hambre y enfermedad. Y al no desear esto, se piensa con sensatez y sentido común.

Pero al fin y al cabo no es cuestión de querer o no querer. Es asunto de que los grupos monopolistas extranjeros y sus lacayos, como es el gobierno de Rafael Hipólito Mejía y el PRD, lo mismo que el PLD y el PRSC, les importa un carajo la situación que asfixia y explota al pueblo.

La cuestión de la lucha contra el sistema se pone cada vez más y más a la orden del día. Es como decía Martí: se está en la hora de los hornos.

 

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