Caso del Don Quirino Paulino Castillo embarra todas las altas instancias de los corrup-partidos, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, el Congreso, la Judicatura, prensa amarilla e Iglesia Católica en los sucios negocios del narcotráfico

 

Quirino Paulino Castillo, el capo del narcotráfico conocido como el Don, ha sido además un protagonista estelar tanto de la vida del Congreso Nacional donde los presidentes de ambas Cámaras, pero en especial Alfredo Pacheco, el vulgar rufián que concurre a las sesiones con todo el “jocico” sucio de morcilla y tripita de puerco, debería dar una explicación, por ejemplo, de la fuente de los recursos que representan las casi tres docenas de camiones de volteo y patanas que posee y con las que desde la Presidencia del homicidio congresional de las diputados se ha enriquecido más que al vapor. Ahí, en esas riquezas de Alfredo Pacheco, están presentes, en más del 75%, los cuartos que le suministró el Don Quirino Paulino Castillo.

De este capo del narcotráfico debe saberse que los tres helicópteros que posee como de su propiedad son precisamente los que fueron adquiridos por la mafia Rafael Hipólito Mejía, Pepe Goico, José Míguel Soto Jiménez, Sierra y Sierra, Radhamés Zorilla Ozuna y demás personajes de esta pintoresca fauna del hampa vernácula, a través de la ya famosísima tarjeta de crédito de Baninter, fuente de los costosísimos relojes Rolex que a su costa coleccionó Rafael Hipólito Mejía, pero también del que orgullosamente ostenta el flamante Secretario de las Fuerzas Armadas actual, Sigfrido Pared Pérez, el mismo que le hace el coro al cardenal Nicolás Hildebrando Borgia López Rodríguez en lo de violentar las leyes, la Constitución y el Estado de Derecho, so pretexto de mano dura frente a la delincuencia, consigna que repetirla lo empuja a mirarse el Rolex en su muñeca izquierda. ¿No es ese un fruto y cosecha de la delincuencia? ¡Vamos arriba!, que el ejemplo comience por casa y mano dura señor Sigfrido Pared Pérez contra los delincuentes. ¡Vamos a arriba!, que ¡e’ pa´lante que vamos!

¿Quiere concocer el público o la opinión pública nacional quien le facilitó el uso de la placa oficial que ostentaba el Don antes de ser ingresado al Ejército Nacional por autorización exclusiva del ex-general Zorrilla Ozuna, que ahora de guapetón como todo lumpen quiere que le cojan pena y se apiaden de el?

César Medina, que es un mercenario y títere magnate de esos capitales sucios de sangre, lodo, pus e infamia desde el primer centavo hasta el último, y que tiene a su vez a su servicio hasta funcionarios estatales, como es el caso del truhán Luisín Mejía, Presidente del Comité Olímpico Dominicano (COD) del actual gobierno lacayo de Leonel Fernández-Pálido, así como a palidistas como Geomar García y al bello émulo de Dorian Gray, Cristian Jiménez, archi-oportunista merodeador del fétido ambiente de la falsa izquierda aventurera patrado, lo mismo que la hija de Bebecito Martínez, la insípida e incoherente Yolanda Martínez, que sólo sirve para despertar lascivia en los varones televidentes y en las hembras lesbianas, y cuya escandalosa superficialidad trata de ocultar con mohínos y gestos insulsos; decimos que César Medina debería llamar a su padrino Miguel Vargas Maldonado para que explique por qué autorizó al Don a usar en su vehículo la placa oficial correspondiente a la Secretaría de Estado de Obras Públicas mientras él era Ministro de la cartera correspondiente.

Es muy probable que aquellos datos que, como recordará la opinión pública, César Medina difundía en su programa, cuando era dizque de oposición, respecto a avionetas, accidentes aéreos, lanzamientos en paracaídas de cargamentos desconocidos de contrabando en ésta o aquella área, era parte de encargos de las gentes del Don o de los otros clanes del narco y el contrabando con los que su padrino, todo el mundo conoce, mantiene estrechas relaciones como socios asociados en sociedad.

¡Oh cuánta honradez y honorabilidad proveniente de esas fétidas cuevas pestilentes de excrementos humanos en plena descomposición!

Ahora bien, vamos para UASD en lo atinente a la extensa actividad del narcotráfico, en particular del Don Quirino Paulino Castillo.

No cabe duda que los recursos del narcotráfico y sus diversas actividades de blanqueo de dinero y especulación financiera han penetrado todas las instancias de la Universidad estatal, y si bien hasta hace poco esas influencias eran tan solo comprobadamente las que ostentaban el Decanato y la Dirección de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, que es el econicho del grupo de Víctor Céspedes Martínez con sus componentes Henry Blanco, Mario Hernández, Salvador Ramos y sus secuaces, y que contaba con Editrudis Beltrán como un miembro activo dedicado a la trata de blancas y a las actividades de prostitución en Europa, operando con sucursales desde San Juan de la Maguana, ahora, con el próximo torneo electoral para la elección de un nuevo rector, decanos y vicedecanos, directores de escuelas, así como directores regionales de las extensiones con que cuenta la UASD, la red del Don Quirino Paulino Castillo había dispuesto asaltar la Rectoría de la UASD en las próximas elecciones con Roberto Reyna como candidato a Rector y el respaldo de la camarilla de Víctor Céspedes y Salvador Ramos, que son los que manejan el llamado grupo de Franklin García Fermín.

Ya hemos dicho que Henry Blanco se ufana de tener como sus clientes a los llamados mafiosos haitianos que concurren al país como inversionistas y cuya actividad todo el mundo sabe que es crear cobertura del narcotráfico, el contrabando y la moderna industria de los secuestros, que está a la orden del día.

La opinión pública debería rastrear los viejos vínculos del Don Quirino Paulino Castillo con Víctor Céspedes Martínez que, mientras fue Procurador General de la República como parte de la mafia que desde la Consultaría Jurídica del Poder Ejecutivo dirigía Guido Gómez Mazara, y que lo involucra en los transportes de varios alijos de drogas, en los asesinatos de Martín Abreu Pimentel y del alférez de fragata, Gustavo Zayas, intensificó el contrabando de crack, cocaína, marihuana, etc., hacia las distintas cárceles del país al igual que la prostitución en esos centros de reclusión.

Cuando Quirino Paulino Castillo se traslada a los Estados Unidos luego del famoso contrabando de cocaína en la ambulancia de Elías Piña que fuera capturado y él apresado, al llegar allí para ocupar el puesto que en esa red del narcotráfico ocupaba su viejo amigo de correrías y compueblano Víctor Céspedes Martínez, que se aprestaba a regresar al país, como en efecto lo hizo, y proyectaba ingresar como profesor de la UASD, aunque siendo egresado de la O&M y no de la UASD el reglamento profesoral interno no lo permitía, pero con 60 mil pesos y mucho amor, más otras cosas, Víctor Céspedes, gracias a la mafia de Roberto Santana y las debilidades y miserias humanas de éste, conocidas por todos, así como junto con Roberto Reyna, que es el candidato a Rector de ese mismo grupo, al que hay que agregar a Juan T.H., Ismael Paniagua, Salvador Ramos, etc., queda establecido como un enclave del grupo de Quirino Paulino Castillo en la UASD ocupando, bajo la Rectoría de Roberto Santana, con Roberto Reyna como Vicerrector, tanto el cargo de Consultor Jurídico de la UASD como “profesor” de la Escuela de Derecho, de la que llegó a ser Director sin ser egresado de esa alta casa de estudios, sino de un cuchitril universitario del ambicioso árabe Abinader, conocido por su inescrupulosidad, que es el de la O&M.

Los profesores de la UASD, que habían sido seducidos y engañados por Roberto Reyna y su tan conocido como mafioso movimiento en busca de la Rectoría de la UASD, deben abrir los ojos, no seguir dejándose engañar y entender que se requiere de un Rector que enfrente al grupo de Roberto Reyna y que haya tenido una trayectoria en la UASD alejada de tantos manejos sucios y turbios cuyos representantes, habiéndose convertido como un desenlace natural a ser parte de lo peor y del narcotráfico, buscan usurpar la Rectoría para hacer de la UASD, donde concurren cientos de miles de jóvenes dominicanos a estudiar y a superarse, un enclave del narcotráfico, la corrupción, la prostitución, la trata de blancas y el consumo de estupefacientes.

 

TEMA RELACIONADO:

Domínguez Brito y las maniobras que impidieron atrapar con las manos en la masa a los magnates de santiago envueltos en el alijo del Don Quirino

 

Volver a la Página Principal